Besar las mejillas

Besar las mejillas

Soñé que estabas. Los sueños son caóticos y es inútil intentar enmarcarlos dentro de un espacio o tiempo, porque los sueños no se pueden clasificar de esa manera.

Soñé que me cogías en brazos y mis piernas rodeaban tu cintura, y mis brazos se amarraban a tu cuello. Me besabas, pero no me besabas con lengua. Eran de esos besos en los que unos labios se juntan con los otros y se aplastan, como si los óvulos que nos dieron vida se hubieran comunicado para desarrollar dos personas con labios destinados a formar una unión atómica. Como cuando partes una galleta y la vuelves a juntar y no se ve que hubiera ni el más mínimo rastro de una partición anterior.

La jarra